viernes, 20 de septiembre de 2013

Manual para lograr el éxito-X Fuerza de Voluntad


Fuerza de voluntad

“Hay una fuerza más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, es la fuerza de voluntad”.
Albert Einstein 

Fuerza de voluntad, la palabra voluntad significa poder, la capacidad de hacer las cosas de manera intencional y consciente; de dominar nuestros deseos y pensamientos; y nos guste o no, actuar de una manera determinada con la finalidad de lograr un objetivo.

Desafortunadamente, el principal obstáculo, para la mayoría de nosotros, al intentar lograr nuestros objetivos, somos nosotros mismos, tenemos más problemas por causas internas, entre ellas la falta de voluntad, que por causas externas; pareciera como si nosotros mismos fuéramos nuestro principal enemigo y estuviéramos obstaculizando constantemente nuestro camino hacia el objetivo deseado.

La fuerza de voluntad es un hábito fundamental para el ser humano, nos da la capacidad para llevar a cabo acciones que en ocasiones son contrarias a nuestros deseos e intereses. Sin la voluntad suficiente no se puede avanzar hasta lograr objetivos planeados y nos rendimos ante el obstáculo más pequeño.

Generalmente orientamos nuestros pensamientos y conducta hacia lo que nos parece la mejor opción, a lo que es más conveniente y que, sin tanto riesgo ni esfuerzo, nos proporciona el mayor placer o los mayores beneficios; desde la diversión con los amigos hasta la búsqueda de una mejor posición en el trabajo, incrementar nuestro patrimonio; o mejorar la situación social de nuestra familia.

Cuando se nos presentan situaciones donde debemos hacer una elección y para alguna de las opciones existe la motivación, el interés y el convencimiento suficientes sobre los beneficios que nos traerá, y además es tan sencilla de realizar que el esfuerzo, el riesgo o las dificultades que implican las actividades involucradas son mínimas; la fuerza de voluntad que debemos aplicar es casi inexistente, simplemente elegimos esa opción casi de manera automática, pues la facilidad de las actividades a realizar y los resultados esperados están en línea con nuestros intereses; como salir a pasear con nuestra pareja, ir de vacaciones a la playa, organizar una reunión con amigos, asistir al cine, o a alguna fiesta, etc.; podríamos decir que en este tipo de actividades no hay una aplicación real de nuestra fuerza de voluntad.

Pero cuando las actividades que debemos realizar no tienen motivación alguna, no nos gustan o inclusive nos desagradan, debido al esfuerzo, al riesgo, o a las dificultades que presentan, aunque el resultado final sea igual de benéfico, es cuando realmente necesitamos aplicar una gran fuerza de voluntad para realizar lo que debemos hacer, en el momento justo en que debemos hacerlo; como el realizar una tarea escolar a pesar del cansancio, estudiar una materia que no nos gusta, seguir un programa de ejercicio, dejar de fumar, controlar nuestro temperamento, terminar una relación sentimental, levantarnos temprano para llegar a tiempo al trabajo, adquirir el hábito de la lectura, etc. Todas estas situaciones representan un verdadero esfuerzo y es solo mediante la fuerza de voluntad, como se llega a la decisión de actuar de una manera determinada, en estas situaciones hacemos cada vez más fuerte nuestra fuerza de voluntad y es donde vamos adquiriendo el poder para dominar nuestros deseos y pensamientos y hacer las cosas que debemos hacer, de manera intencional y consciente para lograr nuestros objetivos.

Si no hacemos lo necesario por ejercitar y reforzar nuestra fuerza de voluntad no tendremos la capacidad suficiente para superar los obstáculos que se nos presentan en la vida y corremos el riesgo de actuar con base a las decisiones y la voluntad de otras personas.

Nuestras vidas podrían mejorar si tuviéramos más fuerza de voluntad; comeríamos de manera adecuada, haríamos ejercicio con regularidad, evitaríamos cualquier adicción, como el cigarro y el alcohol, ahorraríamos, no dejaríamos las cosas para después y en general alcanzaríamos todo tipo de metas. Una fuerza de voluntad débil es la principal responsable de nuestras decisiones equivocadas, por fortuna la fuerza de voluntad es algo que se puede mejorar con la práctica.


La fuerza de voluntad es una cuestión de hábitos; algo que se va desarrollando a través de su aplicación y práctica diaria, y tiene mucho que ver con el tipo de pensamientos que dominan nuestra mente, si normalmente nuestros pensamientos son afirmaciones tales como “quiero, pero no puedo; siempre empiezo con muchas ganas, pero con el tiempo no entiendo que me pasa que ya no avanzo”, “de que me sirve hacer mi mayor esfuerzo si al final no lo voy a conseguir”, “no tengo la disciplina ni la fuerza de voluntad necesarias para lograrlo”; entonces, lo único que hacemos es reforzar la creencia de que nos falta la voluntad suficiente para lograr lo que nos proponemos; y al final, obtenemos aquello en lo que creemos, no tener la suficiente fuerza de voluntad.

¿Cómo hacer, para cambiar esto?
Casi cualquier situación de la vida es una oportunidad para ejercitar nuestra fuerza de voluntad, los obstáculos son un medio para el aprendizaje, una vida libre de situaciones en las que debemos elegir reduciría todas nuestras posibilidades de ser mejores a cero. Ante cualquier situación que se nos presenta donde implique realizar una elección o insistir en una actividad, debemos pensar detenidamente que es lo correcto, en lugar de que es lo que nos conviene o que es lo que deseamos, y entonces, simplemente hacerlo.

Hay varios consejos para ayudarnos en situaciones donde sentimos que nuestra fuerza de voluntad es débil.

1.    Modificar hábitos, en ocasiones basta con pequeños cambios en nuestros hábitos diarios, como ponernos el cinturón en sentido contrario al que lo hacemos normalmente, o utilizar la mano contraria para abrir la puerta, sostener la taza de café, lavarnos los dientes etc., para mejorar la fuerza de voluntad.

2.    Tensión muscular; la mente y el cuerpo están tan unidos que simplemente apretando los músculos, en una situación en que debemos utilizar la fuerza de voluntad, esta se puede activar.

3.    Distracción, si pensamos en otra cosa ante una tentación, nos costará menos trabajo controlarnos.

4.    Alimentación, cuando nos falta glucosa nuestra capacidad de autocontrol disminuye, se recomienda no eliminar ninguna comida para conservar la fuerza de voluntad necesaria para hacer ejercicio, dejar de fumar o estudiar.

5.    Recuerdos, en momentos de indecisión, es útil recordar a alguien por quien sentimos algo especial, de modo que su recuerdo nos ayude a sacar la fuerza de voluntad necesaria.

6.    Emociones, las emociones son un buen motor para poner en marcha la fuerza de voluntad, y se puede combinar perfectamente con el punto anterior; en una situación de indecisión, podemos recordar alguna situación que nos haya provocado coraje, o recordar alguna persona por quien sentimos algo especial, y el recuerdo de esta emoción nos ayudará a obtener la fuerza de voluntad que necesitamos.

Las situaciones anteriores son recursos que se utilizan cuando sentimos que nuestra fuerza de voluntad se debilita; para conseguir resultados más rápido, e integrarlos a nuestra conducta de manera permanente, podemos utilizar el método que hemos visto en las publicaciones anteriores; la visualización mental acompañada de afirmaciones positivas; este método se conoce también con los nombres de “Programación Neurolingüística”, “Visualización Creativa”, o “Autosugestión”.

Buscamos un lugar tranquilo donde permanecer sin ser molestado durante 30 minutos.
Creamos una imagen mental, lo más detallada posible, sobre una situación donde apliquemos nuestra fuerza de voluntad, como hacer ejercicio, leer un libro, dejar de fumar, etc., para lograr mayor detalle, debemos fijar la atención en los sonidos, olores, colores y textura de los objetos que hay en la situación que imaginamos, mientras mas detallada sea la visualización es mejor. Vamos a visualizarnos actuando y sintiendo como si ya tuviéramos las características que deseamos, esto es muy importante, el método da mejores resultados si combinamos los detalles imaginados con las emociones, como nos sentiríamos al aplicar nuestra fuerza de voluntad y obtener el resultado deseado.

Cerramos los ojos y acompañamos nuestro cuadro mental con las siguientes afirmaciones:
Me siento lleno de energía. Yo logro lo que me propongo. Siempre encuentro la solución a cualquier problema. Yo insisto siempre hasta lograr lo que quiero. Yo siempre sigo adelante. Yo siempre domino mis deseos. Todo es posible, Yo si puedo


Me imagino como sería yo si desarrollo la fuerza de voluntad suficiente para dominar mis miedos, mis deseos y pensamientos y hacer lo que debo hacer justo en el momento en que tengo que hacerlo; ¡¡¡nada podría detenerme!!!

¡Yo Puedo lograr todo lo que me proponga!






RBB-Coaching & Consultoría

rbusbed@gmail.com


viernes, 6 de septiembre de 2013

Manual para lograr el éxito-IX Actitud mental positiva

Actitud mental positiva

La visualización mental, además de ser la clave para cambiar nuestra autoimagen y nuestros hábitos, también nos ayuda a lograr nuestros objetivos

Si creemos que no podemos lograr algo, lo más probable es que no lo hagamos; esta situación se conoce como profecía auto-realizada. Los pensamientos negativos, se convierte en acciones negativas. Desde el momento en que pensamos que algo no se puede hacer de ningún modo, evitamos intentarlo, y si ni siquiera probamos, será imposible que logremos algo, con lo cual se cumplirá la profecía auto-realizada.; sin embargo, esto puede ser modificado logrando una actitud mental positiva; pero la actitud positiva es una cuestión de hábitos; y si los pensamientos que dominan nuestra mente normalmente son de negatividad, tales como “necesito perder peso, pero no puedo, todos me dicen que camine y ejercite para mejorar mi forma física y mental, pero sé que eso no funcionará conmigo”, “sé que no voy a conseguir ese trabajo”, “nada funciona en mi vida”, “necesito dinero y no tengo forma de conseguirlo”, “otra vez el rollo del pensamiento positivo, eso no da resultado”; entonces, difícilmente tendremos una actitud positiva hacia las situaciones que se nos presentan en la vida diaria; pensando de tal forma, podemos estar seguros de que no conseguiremos nada de lo que deseamos; y la única persona en el mundo que puede cambiar esto somos nosotros mismos.

Somos nosotros los que escogemos que actitud tomar ante lo que nos pasa, y esta es una elección continua que hacemos durante toda nuestra vida; una gran cantidad de adultos no tomamos la responsabilidad de nuestras actitudes; si algo sale mal y estamos molestos decimos “me levanté con el pie izquierdo”, “tengo mala suerte”, “me casé con la persona equivocada”, “me tienen mala voluntad”, “las promociones se las dan a sus amigos”, etc., siempre culpamos a otros por lo que pasa.

Tener pensamientos negativos sobre la vida en general, es algo muy grave por los efectos que puede tener sobre nosotros mismos y quienes nos rodean; y es muy  importante trabajar en corregirlo de inmediato puesto que no se puede lograr casi nada sin una forma positiva de pensar. Cualquier cosa que deseemos lograr, desde un nuevo trabajo, hasta perder peso o tener estabilidad financiera, dependerá mucho de nuestros pensamientos y convicciones para tener éxito y realizar nuestros sueños.

¿Cómo hacer, para eliminar la negatividad de nuestra vida?

El pensamiento es más importante de lo que se cree, y es determinante para el logro de nuestros objetivos. Para conseguir una actitud mental positiva, lo más importante es comenzar teniendo una tendencia de pensamiento positivo en cada situación adversa que se nos presente. Lo que pensemos, a la larga, es lo qué sucederá.

Frecuentemente tratamos de controlar cosas que no podemos; externas a nosotros, pero muy rara vez decidimos controlarnos a nosotros mismos; no podemos cambiar las situaciones negativas que suceden en el mundo, pero si podemos cambiar la manera en que pensamos.

Los problemas dan significado a la vida.

Antes que nada debemos modificar las nuestras creencias sobre el significado de los problemas. El único obstáculo que tiene que vencer un ave, para volar con mayor velocidad, es el aire; sin embargo, si el aire fuera eliminado, y solo existiera el vacío, el ave caería de inmediato imposibilitada totalmente para volar. Los mismos elementos que ofrecen la resistencia al vuelo son al mismo tiempo la condición necesaria para volar.

Casi en cualquier situación de la vida se puede aplicar el mismo principio; los obstáculos son condiciones para el aprendizaje y el éxito. Una vida libre de problemas y dificultades, reduciría todas nuestras posibilidades de ser mejores a cero. Si eliminamos los problemas la vida perderá su tensión creativa.

El pensamiento positivo es la manera cómo se piensa sobre un problema. El entusiasmo es la manera cómo nos sentimos respecto al problema. Los dos aspectos determinan lo que hacemos con el problema. Debemos trabajar constantemente en cambiar nuestras perspectivas e interpretaciones sobre lo que nos sucede, no en eliminar los problemas.

Una actitud mental positiva no siempre cambia nuestras circunstancias, pero siempre nos cambia a nosotros. Cuando podemos pensar correcta y positivamente en relación a situaciones difíciles, entonces nuestra visión de la vida es mucho mejor; las cosas se nos facilitan.

En el mundo actual no son pocas las personas que, debido a las situaciones que han enfrentado, terminan perdiendo la confianza y la autoestima en ellos mismos; incluso pueden estar tan desmotivados que llegan a experimentar la sensación de que no se merecen ciertas cosas. En estos casos, lo primero que debemos hacer para romper este círculo vicioso, es reconstruir nuestra autoestima mediante la modificación de las creencias que tenemos de nosotros mismos.

Si creemos que podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos en la vida, muy posiblemente tendremos la confianza suficiente como para intentar conseguirlo y, a medida que vayamos obteniendo logros, tendremos más confianza para intentar otros mayores, y así sucesivamente.

La actitud positiva tiene que ver más con la mente que con lo que nos sucede; pensemos siempre positivamente sobre nosotros y todo lo que deseamos hacer y lo que vamos a obtener en la vida. Vamos a Desarrollar la firme creencia de que podemos conseguir cualquier cosa que intentemos, y una vez realizado esto, a conseguir nuestros objetivos.

En condiciones normales, toma algo de tiempo desarrollar y mantener una tendencia positiva de pensamiento. Esto no sucede de la noche a la mañana, nuestras creencias se forman con los resultados y la interpretación de las experiencias que vamos enfrentando en la vida; normalmente, primero tendríamos que tener éxito en lograr algunos de nuestros objetivos y esperar que al conseguir los resultados deseados, nuestra percepción de las cosas vaya modificándose poco a poco hasta llegar a ser completamente positiva; afortunadamente, como vimos la semana anterior, hay una forma para lograrlo más fácilmente y sin tener que esperar tanto tiempo, vamos a utilizar el mismo método que sirve para modificar nuestra autoimagen; la visualización mental.

Antes de iniciar con el método vamos a meditar sobre dos preguntas; la primera es, ¿con quién crees que prefieren tu pareja, familia o amigos, pasar el tiempo?

¿Con alguien que es pesimista, desconfiado, de mal humor, que siempre espera lo peor de cualquier situación, que no sabe qué hacer y se desespera ante los problemas?

¿Con alguien optimista, seguro de sí mismo, sociable, que siempre espera lo mejor de la vida, que sabe como enfrentar y encontrar la solución a un problema?

La segunda pregunta es ¿cómo te gustaría ser a tí?


Método para lograr una actitud mental positiva

Busquemos un lugar donde podamos permanecer sin ser molestado durante 30 minutos diarios.

Vamos a crear una imagen mental, lo más detallada posible, sobre una actitud positiva, para lograr mayor detalle, debemos fijar la atención en los sonidos, olores, colores y textura de los objetos que hay en el ambiente o situación que imaginamos. Vamos a visualizarnos actuando como si ya tuviéramos las características que deseamos.

Cerramos los ojos y ejercitamos nuestra imaginación con el cuadro mental siguiente:

Me siento bien, me veo bien, estoy lleno de energía, soy muy saludable, siempre veo lo bueno en cualquier situación, normalmente estoy de buen humor, sonrío constantemente, cuando inicio algo sé que me va a salir bien, siempre espero lo mejor de cualquier situación; cuando surge algún problema sé que voy a encontrar la solución, soy muy inteligente; me cae bien todo mundo, generalmente pienso cosas positivas de la gente, siempre logro lo que me propongo, la gente es lo más importante para mí, me gusta convivir con mi familia, mis amigos y mis compañeros de trabajo, me llevo bien con todo mundo, soy muy sociable, cada vez que tengo la oportunidad comparto mis conocimientos con la gente o les ayudo con sus problemas, siempre hablo bien de los demás, me gusta mi trabajo, siempre hago más de lo que se me pide, los problemas son una oportunidad para aprender.

Me imagino como sería yo, si ya tengo claro cuál es mi propósito en la vida, tengo bien definido y por escrito mi plan de metas y objetivos para lograrlo, y además puedo modificar mi autoimagen y conducta cuando quiera, y siempre veo lo positivo en todas las situaciones. ¡Puedo lograr todo lo que me proponga!


“Lo que está frente a nosotros y lo que está detrás de nosotros son sólo pequeñeces comparado con lo que hay dentro de nosotros”. Ralph Waldo Emerson

viernes, 23 de agosto de 2013

Manual para lograr el éxito-VIII Desarrollo de habilidades-Autoimagen

 
La clave para cambiar nuestra personalidad

Autoimagen, en nuestra búsqueda por ser mejores y lograr nuestros objetivos, todos hemos sentido alguna vez la necesidad de cambiar algo en nuestra forma de comportarnos, de ser mejores, de tener una personalidad diferente a la que tenemos hoy, con la que veamos las cosas de manera positiva y que nos ayude a lograr lo que deseamos.

Nuestra personalidad ha sido construida poco a poco, a través de lo que hemos experimentado y aprendido desde nuestros primeros años de vida. Estas experiencias y, sobre todo, la interpretación que hacemos de ellas, van formando nuestro sistema personal de creencias que, reales o no, influyen sobre nuestra forma de ser, de ver el mundo, de sentir y de comportarnos; todas estas creencias están grabadas en nuestra mente y forman algo que se conoce como autoimagen; esta autoimagen es el concepto mental, y emocional que tenemos de nosotros mismos; de la clase de personas que somos y de lo que somos capaces de lograr, la mayoría de estas creencias se han formado sin que nos demos cuenta, de manera inconsciente, principalmente por el modo en que otras personas han reaccionado con respecto a nosotros, a lo que hacemos, o lo que decimos, especialmente en nuestra primera infancia; con todo esto hemos construido mentalmente este conjunto de creencias sobre nosotros, y sobre lo que debe de ser el mundo, nuestra autoimagen.

Cuando una nueva creencia, ya sea real o imaginada, sobre nosotros, o sobre cómo y porqué actúan los demás, entra en nuestra autoimagen, se convierte en una verdad, y automáticamente empieza actuar sobre la forma en que nos comportamos y vemos las cosas, como si realmente fuera verdad.

La importancia de esta autoimagen, que se va formando a través de las experiencias que se han vivido en el pasado, es que determina nuestra conducta y nuestra personalidad, y nos establece los límites de lo que somos o no somos capaces de hacer, y aunque potencialmente nuestras capacidades siguen ahí, en nuestro interior, son estas creencias lo que las mantiene bloqueadas, si logramos encontrar la manera de cambiar nuestra autoimagen podemos cambiar nuestra forma de ver el mundo, nuestra personalidad, capacidades, y nuestra conducta; ¿parece sencillo no?

Es por causa de la autoimagen principalmente, que existen personas del tipo feliz, que todo lo ven de manera positiva, personalidades de tipo desgraciado, que a todo le ven lo malo, personalidades de tipo triunfador, que saben que tarde o temprano conseguirán lo que se proponen, personalidades del tipo fracaso, quienes piensan que hagan lo que hagan todo seguirá igual, personalidades que tienden a la salud y otras del tipo enfermizo. Las creencias que hemos construido como resultado de las interpretaciones de nuestras experiencias pasadas actúan como fuente de información a la cual acude nuestra mente a la hora de determinar nuestra forma de reaccionar y comportarnos ante una situación presente.

Cuando tenemos la intención mejorar algún aspecto de nuestra personalidad, la autoimagen misma actúa como un escudo en contra de estos intentos de cambio, al estar formada por nuestro conjunto de creencias, cuando de manera consciente, tratamos de introducir algún cambio, las nuevas ideas o experiencias que no son compatibles con ella son rechazadas de inmediato, no son creídas, y por lo tanto, no tienen ningún efecto sobre nuestro comportamiento; si las nuevas ideas o experiencias parecen compatibles con este sistema, son aceptadas inmediatamente e influyen en nuestra personalidad.

Si normalmente tendemos hacia una personalidad del tipo negativo, cuando nos sucede algo bueno pensamos que es debido a la suerte, a la casualidad o a algún factor externo a nosotros; si las situaciones buenas se siguen repitiendo con frecuencia, entonces empieza a cambiar también nuestra forma de pensar, y aceptamos la idea de que lo bueno que nos sucede es porque estamos haciendo las cosas bien y entonces nuestra autoimagen y conducta empiezan a modificarse. Esta es la clave para poder mejorar nuestra personalidad; antes de intentar cualquier cambio positivo en nuestras actitudes, primero debemos modificar nuestra autoimagen.

Nuestra autoimagen es la base de un mecanismo que trabaja en todo momento, y de manera automática, para conseguir lo que consciente o inconscientemente le indicamos. La autoimagen forma, junto con nuestro cerebro y sistema nervioso un sistema que opera como un buscador automático, se alimenta y funciona mediante los pensamientos, ideas e interpretaciones que hacemos de lo que nos sucede diariamente; si lo alimentamos con pensamientos de que somos inferiores e incapaces y de que todo nos sale mal, y si estos pensamientos coinciden con nuestra sistema de creencias, entonces refuerzan nuestra autoimagen y de manera automática, a través del subconsciente, este mecanismo realizará lo que sea necesario hasta llevarnos a la experiencia real de lo que le hemos solicitado, ser individuos inferiores e incapaces, a los que todo les sale mal. Si por el contrario, lo alimentamos con pensamientos o experiencias de éxito, de logro y de bienestar, el proceso funciona de la misma manera, estos pensamientos se van integrando poco a poco a nuestra autoimagen, reforzando o transformando nuestras creencias y, sin que nos demos cuenta, nuestro mecanismo interno realizará lo que sea necesario hasta llevarnos a experimentar situaciones de bienestar y de logro. La autoimagen y la forma en que se construye y funciona son la clave para cambiar nuestra personalidad y lograr nuestros objetivos.

¿Cómo podemos crear las experiencias adecuadas que nos proporcionen la autoimagen y la personalidad que deseamos?; ¿cómo podemos eliminar las creencias que hemos adquirido durante años y que nos impiden alcanzar los objetivos que deseamos?

Algunos tratamos de mejorar y lograr el éxito acudiendo a seminarios, diplomados, retiros espirituales, o lecturas de autoayuda, en donde a través del aprendizaje de procesos como el pensamiento positivo, los cambios de actitud, la planeación de metas, el logro de objetivos, la automotivación, y otros parecidos; esperamos cambiar nuestra mentalidad y alcanzar nuestros objetivos de una manera rápida; pero vemos que en la mayoría de los casos, por más positivos que intentamos ser, por más esfuerzos que hacemos, no da resultado alguno; la explicación es sencilla, la actitud y el pensamiento positivo funcionan únicamente cuando estos corresponden con la autoimagen de la persona; no tienen ningún efecto ni pueden funcionar cuando no están en relación con esta, cuando el sistema de creencias de la persona es totalmente opuesto; primero debemos modificar nuestras creencias sobre nosotros mismos, para que el pensamiento positivo tenga los resultados que buscamos. Resulta casi imposible pensar positivamente acerca de una situación o persona en particular mientras mantengamos una idea negativa con respecto a nosotros mismos; además, estos cursos de autoayuda, duran como máximo una semana, y la aceptación, e integración, de una nueva creencia en nuestra autoimagen tarda por lo menos 21 días; necesitaríamos experimentar situaciones positivas durante 3 semanas para que esta nueva creencia se fije en nuestra autoimagen y comience a dar resultados.

¿Cómo cambiar la autoimagen?, existe un proceso que nos ayuda a realizar esta modificación sin la necesidad de pasar por la experiencia real; este proceso utiliza la visualización mental como método para modificar la autoimagen y con ello modificar también nuestra personalidad. Se ha demostrado que el sistema nervioso humano no es capaz de distinguir entre una experiencia real y una imaginada en todos sus detalles, un ejemplo lo tenemos en el hipnotismo, donde se convence a una persona para comportarse de manera diferente a como actúa normalmente, inclusive una sugestión de que hace demasiado frio, o calor, puede hacer que el cuerpo del hipnotizado reaccione como si esto fuera verdad y empiece a cubrirse o a quitarse la ropa; otro ejemplo es el biofeedback, en el cual, mediante cambios en nuestros pensamientos y emociones, y apoyados con algunos instrumentos de medición para observar y mejorar los resultados, se logra que el cuerpo reaccione de una forma determinada controlando problemas como la migraña, la ansiedad, el insomnio, la hipertensión arterial, modificar la temperatura del cuerpo, incrementar el rendimiento físico, etc. La visualización mental nos permite crear y controlar una experiencia completa en nuestra mente.

Para cambiar nuestra autoimagen utilizaremos la visualización mental; vamos a crear, mediante la imaginación, un cuadro, lo más detallado posible, esto último es muy importante, sobre las actitudes o habilidades que deseamos adquirir. Para conseguir el máximo nivel de detalle debemos fijar la atención en los sonidos, colores, olores y textura de los objetos que hay en el ambiente que se imagina. Si la imaginación es suficientemente vívida y detallada, será equivalente a una experiencia real para nuestra mente, debemos visualizarnos desempeñando la nueva personalidad que tratamos de adquirir, comportándonos de acuerdo al cambio que deseamos, actuando y sintiendo como si ya fuéramos las personas que deseamos ser; este cuadro mental debe ser visualizado como si ya existiera realmente; no importa si nos sentimos incómodos con la nueva autoimagen que deseamos desarrollar, o si la sentimos poco natural; si mantenemos el cuadro mental de lo que deseamos durante el mayor tiempo posible, llegaremos a los resultados deseados.

Las visualizaciones que hagamos deben expresarse de manera positiva, debemos mantener la mente en lo que deseamos y lejos de lo que no deseamos, por ejemplo, si se trata sobre nuestro estado de ánimo, debemos visualizar “siempre estoy de buen humor”, en lugar de “nunca estoy de malas”.

Debemos confiar en que el proceso es automático y funciona y no preocuparnos demasiado de si trabaja o no, ni tratar de hacerlo funcionar mediante un esfuerzo consciente. El mecanismo funciona en el nivel subconsciente de la mente

Para mostrar el proceso vamos a utilizar uno de los aspectos y habilidades definidas en el formulario de metas y objetivos publicado anteriormente, cada quién puede elegir el que desee y modificarlo utilizando las habilidades o características que le interese adquirir, si lo desean pueden aumentar, disminuir o modificar los detalles que quieran.

Antes de explicar el método y recordando un poco lo que hemos visto las semanas anteriores, imaginemos como sería una persona que tiene bien claro cuál es su propósito de vida, que ya tiene definido su plan de metas y objetivos para lograrlo, que ya domina los métodos de lectura rápida y de memorización, y además puede modificar su autoimagen a voluntad; ¡esta persona podría lograr todo lo que se propusiera!

Método para modificar la autoimagen
Busquemos un lugar tranquilo donde, podamos permanecer a solas sin ser molestado durante treinta minutos diarios.

Vamos a crear una imagen mental, lo más detallada posible, sobre el aspecto que deseamos integrar o reforzar en nuestra conducta, para lograr mayor detalle, debemos fijar la atención en los sonidos, olores, colores y textura de los objetos que hay en el ambiente o situación que imaginamos. Vamos a visualizarnos actuando como si ya tuviéramos las características que deseamos.

Cerramos los ojos y ejercitamos nuestra imaginación con el cuadro mental siguiente:

Aspecto social-profesional (hablar en público-trato personal-liderazgo-desarrollo)
Estoy hablando en una reunión, tengo facilidad de palabra, me gusta hablar en público, siempre lo hago muy bien, aprovecho para hablar cada vez que tengo la oportunidad, la gente es lo más importante para mí, me gusta convivir con mi familia, mis amigos y mis compañeros de trabajo, me llevo bien con todo mundo, generalmente estoy de buen humor, soy muy sociable, cada vez que tengo la oportunidad comparto mis conocimientos con la gente o les ayudo con sus problemas, siempre hablo bien de los demás, me gusta mi trabajo, siempre hago más de lo que se me pide, me gusta superarme a mí mismo


Entonces, a practicar, recordemos, visualizar durante 30 minutos diarios con la mayor cantidad de detalles, como si como si ya fuéramos las personas que deseamos ser durante 3 semanas, al final evaluamos y, dependiendo de los resultados, seguimos con otro aspecto o reforzamos el actual intentándolo nuevamente, tengamos un poco de paciencia, estamos tratando de cambiar en 21 días lo que nos ha llevado años construir. Nuestro mecanismo automático alcanza sus metas mediante la retroalimentación de lo que funciona y lo que no; si lo seguimos intentando, tarde o temprano llegaremos a los resultados deseados.


La visualización mental es también la clave para lograr nuestros objetivos, dentro de 2 semanas, veremos con más detalle este tema.

viernes, 9 de agosto de 2013

Desarrollo de habilidades-Método de memorización (Manual para lograr el éxito-VII )


Método de Memorización
Así como mejoramos nuestras capacidades físicas a través del ejercicio y la buena alimentación, también podemos incrementar nuestro rendimiento mental, especialmente los procesos de aprendizaje y retención de conocimientos, mediante los métodos adecuados para mejorar la memoria.
Ninguno de nosotros podría leer este texto sin el recuerdo de como leer las palabras, aprendido durante nuestros primeros años en la escuela; que pasaría si diario perdiéramos la memoria de lo ocurrido durante el día, tendríamos que empezar a aprender todo de nuevo, no reconoceríamos a las personas; imaginen la cantidad de problemas que enfrenta alguien cuando pierde la memoria parcial o totalmente.

Todo el mundo nos quejamos de nuestra mala memoria, pero no hacemos nada por mejorarla; pero no existe algo como la mala memoria, la capacidad de recordar está ahí, en nuestro cerebro, solo nos hace falta saber cómo utilizarla mejor, algunas personas dicen que utilizamos solo una parte de nuestra capacidad cerebral y que si el % de utilización fuera mayor seríamos unos genios, y tal vez tengan razón pero no recuerdo, ni en las escuelas a las que he asistido, ni en las empresas para las que he colaborado, haber encontrado a muchas personas que enseñen a utilizar la parte que está inactiva.

El aprendizaje de un método para memorizar, ayuda a utilizar un % mayor de nuestra capacidad cerebral y, al igual que el método de lectura rápida, tiene varios beneficios; además de incrementar la capacidad de retener conocimientos, también nos ayudará a incrementar nuestra capacidad de observar, de concentrarnos y de visualizar.
Vamos a hablar un poco de lo que es la memoria, como funciona, su importancia y algunas observaciones sobre su uso.

Memoria, es la capacidad que tenemos para almacenar, conservar, y utilizar información, y/o datos sobre acontecimientos, personas, lugares, etc.
¿Porqué es tan importante?, porque todo conocimiento que poseemos no es más que el recuerdo de algo aprendido, o proviene de algún conocimiento aprendido anteriormente.
¿Porqué no podemos recordar las lecciones de física y matemáticas de la secundaria y si podemos recordar los datos de juegos de fut-bol de las copas del mundo o de nuestro equipo favorito?; porque son cosas que nos interesan y les ponemos atención.
¿Porqué podemos dibujar fácilmente el mapa de Italia, pero nos cuesta trabajo el de china o de cualquier otro país que no es el nuestro?, porque tiene la forma de algo que todos conocemos; lo asociamos con una bota y esto es muy fácil de recordar.
Vamos a hacer un pequeño ejercicio, traten de dar la respuesta a cada una de las preguntas relacionadas a continuación, en el menor tiempo posible; sin pasar a la siguiente hasta no haber contestado la anterior.
1.    En un semáforo, ¿Cuál es la luz que está encima, la roja, la amarilla o la verde?
2.    Si tienen un reloj de pulsera, y este no es electrónico, ¿en la mitad inferior que tiene número arábigo o romano?; después de responder la pregunta observen su reloj y confirmen la respuesta.
3.    Independientemente de si su respuesta fue acertada o no, ¿Cuál era la hora exacta cuando lo miraron?
4.    Usted conduce un autobús con 50 personas, se detiene en una parada bajan 10 y suben; en la siguiente parada bajan 7 y suben 2; en las siguientes 2 paradas bajan 4 en cada una y en una de ellas suben 3 y en la otra ninguna; en la última parada bajan 8 personas; ahora conteste, ¿Cuántas personas llegaron a la estación?
5.    Tal vez la respuesta fue correcta, pero, ¿recuerda cuantas paradas realizó el autobús?
6.    Como pregunta final, ¿recuerda el nombre del conductor?

Este ejercicio fue para verificar nuestra capacidad de observación. Si la mayoría de sus respuestas fue correcta, se les facilitará aprender y aplicar el método de memorización, si no fue así solo tendrán que concentrarse un poco al aplicarlo.

Ir al siguiente enlace:
https://sites.google.com/site/bscoachdesarrollo/

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