jueves, 5 de marzo de 2020

Cómo cambiar tu personalidad


Cómo cambiar tu personalidad

¿Qué me hace ser como soy, como y cuando se formó mi personalidad, es posible modificarla? 

Todos podemos cambiar nuestra personalidad.
Todos podemos cambiar algún aspecto de nuestra personalidad, pero, ¿por qué debería cambiarla, cómo puedo saber si necesito un cambio?; si yo me siento de lo más normal.
La necesidad de un cambio es algo difícil de determinar, pues por más que las personas cercanas a nosotros nos digan que no estamos bien, que necesitamos modificar algo, sentimos que están exagerando y que, como todos,  tenemos algunas áreas de oportunidad, pero no estamos tan mal como ellos piensan, aunque también deberíamos aceptar que posiblemente tengan algo de razón, y probablemente si necesitamos un cambio; pero, para ser objetivos, y no basarnos solo en opiniones, podemos evaluar los resultados que hemos obtenido a lo largo de la vida, analizar si estamos inconformes con algún aspecto de nuestra conducta, si normalmente reaccionamos de manera negativa ante situaciones que están fuera de nuestro control, si tenemos conflictos con la mayoría de las personas con quienes tratamos, si constantemente estamos de malas, o deprimidos; si es así, y realmente queremos mejorarlo, lo siguiente es determinar que aspecto de un cambio.

La reconstrucción o modificación de la personalidad es algo muy serio e importante, muy pocas personas poseen una personalidad magnética y atrayente, la mayoría no nos distinguimos de los demás, no sobresalimos, somos normales. Ante las situaciones diarias de la vida, la personalidad nos hace actuar como somos, extrovertidos, introvertidos, neuróticos, preocupados, alegres, tristes, confiados; hay tantas personalidades como seres humanos hay en el mundo, cada uno de nosotros posee una serie de características que combinadas, nos hacen únicos y forman nuestra personalidad. La personalidad reside en la mente, si pudiéramos modificar las experiencias grabadas en ella podríamos modificar a voluntad nuestra conducta y personalidad.

Nuestra personalidad es lo que nos distingue de los demás, lo que la gente aprecia de nosotros, es un conjunto de factores, que combinados con el aspecto físico nos identifican como la persona que somos. 
Todos hemos conocido algunas de esas pocas personas con una personalidad que atrae; llaman la atención con su apariencia, su voz, o su manera de comportarse; alguien puede decir que tienen carisma; que son líderes naturales, que tienen suerte, o dinero, o que es por la posición que ocupan, pero lo cierto es que las experiencias, y las creencias grabadas en su mente les han permitido desarrollar ese tipo de personalidad; hacen las cosas con una pasión que atrae, no tienen miedo en actuar ni en mostrar sus emociones ante los demás, dan su máximo esfuerzo en cualquier situación, siempre utilizan todas sus habilidades y experiencia para desempeñarse de la mejor manera posible; le dan color a la vida.

La base de nuestra personalidad se forma principalmente durante 3 etapas de nuestra vida; durante la concepción, donde recibimos todas las características genéticas de nuestros padres; en la niñez, especialmente los primeros 5 años; donde el condicionamiento que recibimos por nuestra familia, amigos y maestros se va integrando a ella; y durante la adolescencia, en la que los cambios físicos, emocionales y hormonales influyen tanto en nuestro estado de ánimo como en la conformación definitiva de nuestra personalidad; al terminar la adolescencia los cambios son mínimos y van a depender en gran medida del impacto que pudieran tener las nuevas experiencias que enfrentemos en la vida.

Componentes de la personalidad
Físico, el aspecto que la gente que no te conoce aprecia a primera vista de ti; la conformación de tu cuerpo, el tono de tu voz, tu pelo, tus ojos, tu sonrisa, tu postura, tus expresiones corporales, tu salud física, la ropa y accesorios que utilizas.

Mental, el relacionados a la adquisición de cultura y conocimientos, la forma en que razonas y formas juicios lógicos, tu inteligencia, la creatividad que muestras encontrando soluciones a los problemas; tus creencias y tu forma de pensar

Emocional, la forma como controlas y expresas tus emociones, el entusiasmo, el amor, los rencores, las penas, las alegrías; el uso que puedes hacer ellas para motivarte y lograr tus objetivos, aún en situaciones difíciles.

Moral-Espiritual, tus valores y creencias, la claridad sobre tu propósito en la vida y la forma como utilizas tus capacidades para construir un mundo mejor.

Metas-Objetivos, son tus necesidades, tus intereses y deseos, representados en metas y objetivos bien claros que quieres alcanzar, la forma en que estos se vinculan con tu propósito de vida, las situaciones que te impulsan y te motivan en tus actividades diarias.

Social, son las habilidades que utilizas en tus relaciones diarias, el saludo, la forma de estrechar la mano, tu adaptabilidad, la tolerancia a las ideas de los demás, el respeto a sus derechos, los vínculos existentes con las personas con quienes te relacionas, la fuerza de estas relaciones, el interés que pones en ellas.

Si ya tenemos una personalidad desarrollada, ¿Cómo podemos modificarla y mejorarla?
Existen varios métodos para mejorarla; casi todos ellos se enfocan en modificar alguno de los aspectos que la integran, utilizando procesos como el Coaching, la PNL, la sugestión, y la visualización mental. Todos ellos tienen algo en común, trabajan sobre el aspecto mental; y se basan en el hecho de que nuestra mente no distingue entre una situación real de una imaginada en todos sus detalles.

El Coaching es la fase de análisis y evaluación, donde, a través de preguntas, la persona que desea modificar su personalidad, identifica aquellos aspectos que le impiden desarrollar su máximo potencial

En la siguiente fase, que corresponde a la modificación de aquellos aspectos identificados, se utilizan procesos de PNL, sugestión y visualización mental, para la aplicación de estos métodos, buscamos un lugar tranquilo, nos recostamos y relajamos nuestro cuerpo y mente; posteriormente imaginamos, con todo detalle, la conducta que deseamos adquirir; debemos visualizarnos como si ya la tuviéramos; actuando en nuestro ambiente normal y comportándonos de acuerdo al cambio que deseamos; esto empezará a grabar una nueva conducta en las redes neuronales de nuestro cerebro; la modificación en nuestra personalidad se notará después de 3 semanas de repetir este proceso. 

A partir de ese momento, ante cualquier situación que se nos presente, nuestra mente, de manera automática, acudirá a nuestros bancos de memoria donde ya se encuentra la información que hemos visualizado y almacenado previamente; la recupera y la utiliza para provocar una respuesta.






Debemos desarrollar el potencial con el que nacimos; no permitir que nuestras capacidades duerman, perfeccionarlas al máximo y utilizarlas para nuestro beneficio y el de los demás y así, construir un mundo mejor para todos.


¡Despierta... libera tu potencial!



martes, 1 de octubre de 2019

Descubre lo que te motiva

Descubre lo que te motiva

"La creatividad simplemente consiste en conectar cosas"
(Steve Jobs)

Todos podemos ser creativos, solo es cuestión de tener la actitud adecuada; confiar en que encontraremos las respuestas a cualquier problema que se nos presente y, sobre todo, de alimentar nuestra mente con la mayor cantidad posible de conocimientos, esto significa asegurarnos de llevar a nuestra mente información y conocimientos en los más diversos temas; a mayor cantidad de información, más sencillo será el proceso para encontrar soluciones creativas; de otra manera; ¿Cómo podrías conectar cosas si antes no las conoces, si no sabes que existen?

No existe la ausencia total de creatividad; en algún momento de nuestra vida todos aplicamos el pensamiento creativo en mayor o menor medida, solo que, como ya mencionamos, el nivel de creatividad y el número de ideas que llegamos a desarrollar siempre van a estar limitadas por la cantidad de conocimientos e información que almacenamos en nuestras redes neuronales; si aseguramos esto, potencialmente estaremos en condiciones de generar ideas creativas ante cualquier problema que se nos presente; después de esto, lo único que necesitaríamos es encontrar la chispa que encienda a voluntad nuestro proceso creativo, los motores que impulsarán a nuestra mente en la búsqueda de ideas diferentes; entre estos recursos están, la necesidad, el lenguaje, las emociones y la actividad física.

La necesidad
Las necesidades son propias de todo organismo vivo y consisten en una sensación de carencia provocada por la falta algo ya sea a nivel físico, mental o emocional; se trata de uno de los componentes fundamentales en la vida, la necesidad es la que lleva a que los seres vivos se movilicen en busca de aquello que requieren; por ejemplo, la sed, el frío, el hambre, un logro, un afecto, el poder, la realización personal; un árbol que ante una sequía extiende sus raíces para llegar más profundo, donde está el agua, actúa en base a una necesidad, del mismo modo que los elefantes viajan durante varios días en busca de agua.

La necesidad surge cuando aparece un impulso imposible de controlar que nos lleva a que las actividades y esfuerzos que realizamos se encaminen en cierta dirección con el fin de satisfacerlo.

Muchas de nuestras necesidades son solo de tipo mental y no son necesidades reales como tal, sino deseos. Nuestras necesidades varían con la edad y con las características propias de cada persona, y en muchos casos es difícil diferenciar entre las cosas que creemos necesitar y lo que verdaderamente nos hace falta; debemos reflexionar para identificar aquello que necesitamos y lo que hemos sido inducidos a creer que necesitamos por las campañas de marketing, que trabajan para estimular y provocarnos necesidades, o por la influencia y condicionamiento de las personas con quienes convivimos.

Cuando se trata de satisfacer una necesidad, nuestra mente no distingue si se trata de una necesidad real o imaginario; funciona de la misma manera, siempre encaminará nuestras acciones a buscar satisfacer tal necesidad. Así que si queremos tener ideas creativas, debemos crearnos una necesidad.

El Lenguaje
Las palabras que utilizamos, el uso que hacemos del lenguaje al momento de plantear los problemas es muy importante en el proceso creativo, ya que mediante él podemos incrementar la posibilidad de encontrar la solución requerida.
En el planteamiento que hacemos de un problema, en las palabras y la forma en que lo fraseamos, con un sentido positivo o negativo, podemos encontrar parte de la solución; en este sentido, el lenguaje se convierte en una herramienta estratégica al buscar soluciones creativas; por ejemplo si decimos “nunca voy a salir de esta situación económica”; esto anula toda posibilidad de encontrar una solución; pero si decimos, “creo que necesito conseguir un buen trabajo, ahorrar un poco en los gastos que tengo, y no darme tantos lujos”; esta forma de plantearlo nos está indicando ya una idea sobre la forma en que vamos a solucionar el problema. ¿Cuál es nuestra reacción, o la de los demás, ante la forma en que planteamos los problemas; como nos sentimos?, si los planteamos de manera negativa nosotros mismos estamos suponiendo una situación difícil en la que no podemos encontrar la solución; “siento que algo no va bien en mi vida, no sé qué hacer”; “no me gusta mi trabajo, no puedo encontrar algo mejor”, “las relaciones con mi pareja cada vez van peor, no entiendo que estoy haciendo mal”, “es imposible trabajar contigo, vamos directo al desastre”; este tipo de situaciones, planteadas en términos negativos, bloquean desde el inicio la posibilidad de encontrar soluciones; por el contrario, si los planteamos en forma positiva, estamos suponiendo que la solución ya existe y lo único que debemos hacer es encontrarla; “algunas cosas no salen como yo lo esperaba, tardaré un poco más, pero sé que llegaré al objetivo deseado”, “algunas actividades de mi trabajo no me gustan, pero por algo existen, voy a buscar la forma de encontrarles sentido dentro de todo el proceso”, “algunas veces mi pareja y yo nos molestamos, pero estoy seguro que mejorando nuestra comunicación saldremos adelante ante cualquier problema”, “algunas cosas no están resultando como se esperaba, si nos apegamos al manual de procesos los resultados mejorarán”. Cuando planteamos las situaciones de esta manera, también es muy importante que incluyamos la meta precisa a la que queremos llegar; debe ser tan clara y objetiva como sea posible. Por ejemplo, cosas muy precisas como, “debemos ganar el premio de calidad”; “necesitamos que el 96% de nuestros clientes nos califiquen como un servicio”; como mencionábamos, otro punto muy importante es que nuestro lenguaje esté cargado de posibilidades; que se hable de situaciones que son viables; esto nos da más probabilidades de solución. Si queremos tener ideas creativas, utilicemos un lenguaje positivo.


La actividad física
Según un estudio de la Universidad de Stanford, las caminatas pueden ayudar a mejorar notablemente la creatividad; en este estudio se analizó el pensamiento de más de 170 personas, se dieron cuenta de que la producción de ideas creativas aumentó un 60% cuando caminaban y este incremento en la creatividad se mantuvo durante los siguientes minutos después de terminar la caminata. Esta situación no es algo nuevo; si se tienen conocimientos básicos sobre la forma en que funciona el cuerpo humano; cuando una persona realiza alguna actividad física, especialmente aquellas de tipo aeróbico, el cuerpo requiere mayor de energía; para esto necesita incrementar la cantidad de oxígeno que reciben las células a través de la sangre para ayudarlas a transformar las calorías en la energía que requieren, también se fuerza al corazón a latir con mayor fuerza y velocidad; una mayor cantidad de oxígeno y de nutrientes son enviados a las células de nuestro cuerpo, incluyendo a las neuronas, a través de la sangre, esto hace que nuestro cuerpo funcionen de una manera más efectiva, además durante el ejercicio físico, algunas glándulas de nuestro cuerpo segregan hormonas que nos causan un estado temporal de euforia, todo esto combinado hace que nuestras neuronas también funcionen a un ritmo mayor facilitando el proceso de generación de ideas creativas. Si queremos tener ideas creativas, realicemos alguna actividad física.

Las emociones
¿Qué define los actos de nuestra vida; todo aquello que hacemos está basado solo en nuestra experiencia y habilidades, o en nuestras emociones; en cómo nos sentimos? Los estados de ánimo, siempre se han considerado como un gran impulsor de la creatividad pues siempre se ha pensado que un estado de ánimo adecuado incrementa la capacidad de producir ideas creativas y de influir en nuestra conducta. 
La principal característica entre las personas emprendedoras, con un alto nivel de creatividad y que logran generar cambios con sus ideas, es que tienen una motivación tan fuerte que les impulsa a pensar en el futuro y en cómo llegar a él lo más pronto posible; emocionalmente hablando, tienen una pasión que les quema por dentro y los obliga a actuar con un rumbo determinado.
¿Cómo se relaciona la creatividad con las emociones?
No se puede dudar que las emociones tienen un gran efecto sobre nuestra conducta, y especialmente sobre el proceso creativo; sentimientos como el amor filial, el amor de pareja, o el amor fraternal, nos llevan a actuar sin descanso en una dirección determinada; las emociones son el motor que nos impulsa a buscar nuevas ideas; todo tipo de emociones, inclusive el odio, pueden ser canalizadas y utilizadas para lograr todo aquello que deseamos.
Las emociones modifican nuestros estados de ánimo, hacen que nuestro cuerpo produzca dopamina y noradrenalina, hormonas que tienen una influencia directa sobre forma en que funciona nuestra mente; hacen que la información sea procesada con mayor velocidad y flexibilidad, incrementan el acceso a nuestra memoria de largo plazo, lo que nos lleva a tener mayor fluidez de ideas. Así que si deseamos ser innovadores y creativos, utilicemos nuestras emociones.

Si deseamos que la creatividad se convierta en algo natural en nosotros, debemos proporcionarle a nuestra mente la mayor cantidad y variedad de conocimientos posibles

¡Libera tu potencial!



jueves, 19 de mayo de 2016

Hábitos para el éxito-Trabajo en equipo

Trabajo en equipo
Trabajar en equipo, lograr una adecuada interdependencia, tener buenas relaciones, el todo debe ser más que la suma de sus partes, trabajar con otros con base en la confianza, en la lealtad; los buenos principios y valores, lograr una verdadera interacción e integración.
Es difícil encontrar personas influyentes que no tenga la habilidad para relacionarse con aquellos en quienes influyen. Este es el hábito más importante en las relaciones diarias con los demás. El trato con la gente es el mayor reto al que se enfrenta una persona en su vida, sobre todo cuando este trato involucra aspectos como la autoestima y la seguridad en sí misma de las personas con las que se interactúa. Podemos ganar más amigos interesándonos en ellos, que los que podríamos ganar tratando únicamente de interesarlos en nosotros. No importa si se trata de un empresario, de un empleado, un contador, una ama de casa, un arquitecto o un ingeniero todos tenemos las mismas dificultades en el trato con la gente; aún en áreas tan técnicas como la ingeniería o la arquitectura; solamente alrededor del 15 por ciento del éxito se debe al conocimiento técnico, y el 85 por ciento restante tiene que ver con la habilidad en las relaciones humanas, con la forma de atraer y tratar a las personas, a los contactos que tengamos, en resumen, a la personalidad y la capa­cidad para hacer equipo y tratar con los demás; hay un refrán que dice que una persona que no sabe sonreír no debería poner una tienda; entonces ¿es un hábito básico que debemos desarrollar?.
El interés y habilidad en el trato a los demás deben ser reales, no fingidos, tener un interés sincero en los demás no sólo nos traerá más amigos, sino que también puede crear lealtad; si se quiere convencer a una persona para que nos acompañe en el logro de una visión o en la búsqueda de un objetivo, primero debemos convencerlo de nuestro interés por él y por sus necesidades. Todos tenemos necesidad de algo, reconocimiento, compañerismo, comprensión, apoyo, el deseo de sentirnos valiosos. ¡La gente quiere sentirse importante!, quién influye a otros solo para conseguir su beneficio personal, los está manipulando; quien los influye y los ayuda para lograr un beneficio mutuo, los está motivando, está creando un equipo y se convierte en un líder sin límites.
Es motivante encontrar personas en los que la gente confía y a quienes siguen, pero es más motivante aún colaborar con este tipo de personas; que se interesan en la gente, la desarrollan y confían en ella; el resultado en esta situación es de confianza y lealtad.
De manera natural las personas se inclinan a relacionarse unas con otras de acuerdo a la afinidad en su personalidad y temperamento, pero esto no determina su habilidad para relacionarse. Hasta la persona más introvertida puede, y debe aprender a desarrollar buenas relaciones.
Consejos para mejorar el trato con la gente y formar mejores equipos.
Sonreír, las acciones dicen más que las palabras, una sonrisa significa me gustas, me causas felicidad, me alegro de verte, me caes bien, pensemos en el mejor amigo del hombre, porque se ha ganado esta fama, porque cuando nos ven brincan como locos, se alegran de vernos, nos demuestran que son felices de vernos.
La gente que sonríe, trabaja, enseña y vende con más eficacia, y ayuda a crear ambientes más agradables. Es preferible emplear a un vendedor sin experiencia que tenga una agradable sonrisa, que a un doctor en filosofía con cara de pocos amigos.
Empatía, siempre hay una razón por la que las personas actúan como lo hacen; tratemos de ponernos en su lugar; "¿qué pensaríamos; cuál sería nuestra reacción?, ¿por qué no cerramos los ojos y tratamos de ver las cosas desde su punto de vista?, esto no es sencillo y nos puede llevar tiempo acostumbrarnos, pero nos ayudará a obtener mejores resultados en nuestro trato con la gente y con menos fricciones. Uno de los secretos del éxito, es la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde su punto de vista como si fuera el propio.
¿No les gustaría tener una frase mágica para detener las discusiones, eliminar malos entendidos, crear buena voluntad y hacer que nos escuchen atentamente?; entonces, cuando haya una situación de conflicto, comencemos diciendo, ¡no lo culpo por sentir y reaccionar como lo hizo, si yo estuviera en su lugar, lo habría hecho de la misma manera!
Escuchar, en una conversación sobre el tema que sea, es muy importante poner atención exclusiva a la persona que habla, como si no existiera nadie más en el mundo; la persona con quien hablamos está cien veces más interesada en ella misma, en sus necesidades y sus problemas que en nosotros; hay que animarlos a que hablen de sí mismos y cuando sea nuestro turno hay que hablar de lo que les interesa a ellos y cómo conseguirlo. Si alguien se interesa en ayudarnos a resolver nuestros problemas no tendrá que esforzarse mucho por convencernos para avanzar en una dirección, lo haremos nosotros mismos.
Dejemos que hable la otra persona, ella sabe más que nosotros sobre sus problemas y necesidades, hagamos preguntas, dejemos que nos explique; no la interrumpamos, pues no nos prestará atención mientras tenga todavía ideas que quiera expresar, escuchemos con paciencia. Hasta nuestros amigos prefieren hablar de sus asuntos antes que escucharnos hablar de los nuestros, entonces, permitamos que la otra persona sea quien hable más.
Motivar, todo el mundo tenemos necesidades y hay una muy importante, el deseo de ser grande; de ser importante, de ser apreciado; hay que satisfacer sinceramente este deseo de importancia en los demás tratando de que la otra persona se sienta importante, no importa de la situación que se trate, hay que hacerles sentir que reconocemos su importancia; el uso de elogios en lugar de críticas es básico para motivar, en sicología se llama reforzamiento de una conducta, utilizando el elogio sincero, se reforzará lo bueno que hace la gente. No es fácil, cuando estamos acostumbrados a ver solamente las cosas negativas; en ocasiones es difícil encontrar algo que elogiar, si conseguimos encontrarlo, vamos a aprovecharlo, a todos nos agrada ser elogiados, pero solo cuando el elogio es sincero y no algo que la otra persona puede estar diciendo sólo para hacemos sentir bien.
Todos anhelamos aprecio y reconocimiento, pero nadie quiere mentiras ni adulación fingida; no se trata de cambiar a la gente, se trata de motivar, de inspirar a aquellos con quienes entramos en contacto para que descubran las capacidades que poseen.
No criticar, la crítica pone a las personas a la defensiva, y hace que traten de justificarse y de criticarnos también; lastima el orgullo personal, hiere el sentido de importancia y despierta resentimientos; en lugar de criticar, tratemos de comprender por qué actúan de determinada forma, es más provechoso; cualquiera puede criticar y quejarse, la mayoría lo hacemos; pero se necesita carácter y dominio de sí mismo para controlarse, entender y no criticar. Cuando alguien comete un error se siente tan mal que hacérselo notar no traerá ningún beneficio, y menos si lo hacemos frente a otros, esto tendrá siempre un efecto negativo, aun así, si fuera necesario llamar la atención a alguien, es siempre conveniente hacerlo a solas, sin testigos.
Cuando se cometen errores, es una buena oportunidad para plantearlo de manera diferente a como normalmente lo hacemos, agradecer al grupo por su trabajo y su esfuerzo, comentar que no es raro que alguien cometa un error, que confiamos en que no se volverá a presentar, y asegurar delante de todos, que tenemos fe en ellos, y que sabemos que ponen lo mejor de sí.
El lenguaje corporal también es muy importante, se puede decir a otra persona que se equivocó con una mirada, una entonación o un gesto, y si le decimos que se equivoca, ¿creen que podremos convencerlo de que esté de nuestra parte?
En una discusión, sólo hay un modo de sacar la mejor parte y es evitarla, no se puede ganar en una discusión, porque si se pierde, ya está perdida; y si se gana, se pierde también porque se destruyen los argumentos de la otra persona, le hacemos sentirse inferior, lastimamos su orgullo y una persona convencida contra su voluntad, internamente sigue teniendo la misma opinión.
Cuando hablemos con alguien y tratemos de convencerlo de algo, empecemos destacando, y sigamos destacando, las cosas en las que estamos de acuerdo; sigamos reforzando, que tenemos el mismo fin y que la única diferencia es de forma y no de fondo. A nadie le gusta sentir que lo obligan a hacer algo, nos gusta que se tome en cuenta nuestros deseos, necesidades, ideas; que nos tengan bien comunicados
Reconocer cuando nos equivocamos, es mejor decir nosotros mismos todas las cosas negativas que sabemos están pensando o quieren decir otras personas, y decirlas a la primera oportunidad; “Señor, si lo que dice usted es cierto, la culpa es mía y no hay excusas, estoy muy apenado por lo que ocurre”; esto evita la actitud defensiva, y frecuentemente ayuda a resolver los problemas; cualquiera trata de justificar sus errores, casi todos lo hacemos, pero quien los admite da un gran paso en la solución de los mismos. Si estamos equivocados, hay que admitirlo.
No se trata sobre cómo evitar la confrontación, se trata de hacernos reflexionar en que si, en toda confrontación, nos concentramos en buscar los hechos y encontrar soluciones, en lugar de buscar culpables, y lo hacemos de la forma adecuada, todos saldremos beneficiados.

Existen muchas otras habilidades para lograr una buena relación con las personas, pero si alguien tiene un auténtico interés por la gente, la desarrolla y confía en ella, no tendrá ningún problema en ganarse su respeto, su confianza y lealtad.


¡Libera tu potencial!

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Los motores de la creatividad (Creatividad Vll)

Los motores de la Creatividad

"La creatividad simplemente consiste en conectar cosas"
(Steve Jobs)

Todos podemos ser creativos, solo es cuestión de tener la actitud adecuada; confiar en que encontraremos las respuestas a cualquier problema que se nos presente y, sobre todo, de alimentar nuestra mente con la mayor cantidad posible de conocimientos, esto significa asegurarnos de llevar a nuestra mente información y conocimientos en los más diversos temas; a mayor cantidad de información, más sencillo será el proceso para encontrar soluciones creativas; de otra manera; ¿Cómo podrías conectar cosas si antes no las conoces, si no sabes que existen?

No existe la ausencia total de creatividad; en algún momento de nuestra vida todos aplicamos el pensamiento creativo en mayor o menor medida, solo que, como ya mencionamos, el nivel de creatividad y el número de ideas que llegamos a desarrollar siempre van a estar limitadas por la cantidad de conocimientos e información que almacenamos en nuestras redes neuronales; si aseguramos esto, potencialmente estaremos en condiciones de generar ideas creativas ante cualquier problema que se nos presente; después de esto, lo único que necesitaríamos es encontrar la chispa que encienda a voluntad nuestro proceso creativo, los motores que impulsarán a nuestra mente en la búsqueda de ideas diferentes; entre estos recursos están, la necesidad, el lenguaje, las emociones y la actividad física.

La necesidad
Las necesidades son propias de todo organismo vivo y consisten en una sensación de carencia provocada por la falta algo ya sea a nivel físico, mental o emocional; se trata de uno de los componentes fundamentales en la vida, la necesidad es la que lleva a que los seres vivos se movilicen en busca de aquello que requieren; por ejemplo, la sed, el frío, el hambre, un logro, un afecto, el poder, la realización personal; un árbol que ante una sequía extiende sus raíces para llegar más profundo, donde está el agua, actúa en base a una necesidad, del mismo modo que los elefantes viajan durante varios días en busca de agua.

La necesidad surge cuando aparece un impulso imposible de controlar que nos lleva a que las actividades y esfuerzos que realizamos se encaminen en cierta dirección con el fin de satisfacerlo.

Muchas de nuestras necesidades son solo de tipo mental y no son necesidades reales como tal, sino deseos. Nuestras necesidades varían con la edad y con las características propias de cada persona, y en muchos casos es difícil diferenciar entre las cosas que creemos necesitar y lo que verdaderamente nos hace falta; debemos reflexionar para identificar aquello que necesitamos y lo que hemos sido inducidos a creer que necesitamos por las campañas de marketing, que trabajan para estimular y provocarnos necesidades, o por la influencia y condicionamiento de las personas con quienes convivimos.

Cuando se trata de satisfacer una necesidad, nuestra mente no distingue si se trata de una necesidad real o imaginario; funciona de la misma manera, siempre encaminará nuestras acciones a buscar satisfacer tal necesidad.
Así que si queremos tener ideas creativas, debemos crearnos una necesidad.
El Lenguaje
Las palabras que utilizamos, el uso que hacemos del lenguaje al momento de plantear los problemas es muy importante en el proceso creativo, ya que mediante él podemos incrementar la posibilidad de encontrar la solución requerida.
En el planteamiento que hacemos de un problema, en las palabras y la forma en que lo fraseamos, con un sentido positivo o negativo, podemos encontrar parte de la solución; en este sentido, el lenguaje se convierte en una herramienta estratégica al buscar soluciones creativas; por ejemplo si decimos “nunca voy a salir de esta situación económica”; esto anula toda posibilidad de encontrar una solución; pero si decimos, “creo que necesito conseguir un buen trabajo, ahorrar un poco en los gastos que tengo, y no darme tantos lujos”; esta forma de plantearlo nos está indicando ya una idea sobre la forma en que vamos a solucionar el problema. ¿Cuál es nuestra reacción, o la de los demás, ante la forma en que planteamos los problemas; como nos sentimos?, si los planteamos de manera negativa nosotros mismos estamos suponiendo una situación difícil en la que no podemos encontrar la solución; “siento que algo no va bien en mi vida, no sé qué hacer”; “no me gusta mi trabajo, no puedo encontrar algo mejor”, “las relaciones con mi pareja cada vez van peor, no entiendo que estoy haciendo mal”, “es imposible trabajar contigo, vamos directo al desastre”; este tipo de situaciones, planteadas en términos negativos, bloquean desde el inicio la posibilidad de encontrar soluciones; por el contrario, si los planteamos en forma positiva, estamos suponiendo que la solución ya existe y lo único que debemos hacer es encontrarla; “algunas cosas no salen como yo lo esperaba, tardaré un poco más, pero sé que llegaré al objetivo deseado”, “algunas actividades de mi trabajo no me gustan, pero por algo existen, voy a buscar la forma de encontrarles sentido dentro de todo el proceso”, “algunas veces mi pareja y yo nos molestamos, pero estoy seguro que mejorando nuestra comunicación saldremos adelante ante cualquier problema”, “algunas cosas no están resultando como se esperaba, si nos apegamos al manual de procesos los resultados mejorarán”. Cuando planteamos las situaciones de esta manera, también es muy importante que incluyamos la meta precisa a la que queremos llegar; debe ser tan clara y objetiva como sea posible. Por ejemplo, cosas muy precisas como, “debemos ganar el premio de calidad”; “necesitamos que el 96% de nuestros clientes nos califiquen como un servicio”; como mencionábamos, otro punto muy importante es que nuestro lenguaje esté cargado de posibilidades; que se hable de situaciones que son viables; esto nos da más probabilidades de solución.
Si queremos tener ideas creativas, utilicemos un lenguaje positivo.
La actividad física
Según un estudio de la Universidad de Stanford, las caminatas pueden ayudar a mejorar notablemente la creatividad; en este estudio se analizó el pensamiento de más de 170 personas, se dieron cuenta de que la producción de ideas creativas aumentó un 60% cuando caminaban y este incremento en la creatividad se mantuvo durante los siguientes minutos después de terminar la caminata. Esta situación no es algo nuevo; si se tienen conocimientos básicos sobre la forma en que funciona el cuerpo humano; cuando una persona realiza alguna actividad física, especialmente aquellas de tipo aeróbico, el cuerpo requiere mayor de energía; para esto necesita incrementar la cantidad de oxígeno que reciben las células a través de la sangre para ayudarlas a transformar las calorías en la energía que requieren, también se fuerza al corazón a latir con mayor fuerza y velocidad; una mayor cantidad de oxígeno y de nutrientes son enviados a las células de nuestro cuerpo, incluyendo a las neuronas, a través de la sangre, esto hace que nuestro cuerpo funcionen de una manera más efectiva, además durante el ejercicio físico, algunas glándulas de nuestro cuerpo segregan hormonas que nos causan un estado temporal de euforia, todo esto combinado hace que nuestras neuronas también funcionen a un ritmo mayor facilitando el proceso de generación de ideas creativas.
Si queremos tener ideas creativas, realicemos alguna actividad física.

Las emociones
¿Qué define los actos de nuestra vida; todo aquello que hacemos está basado solo en nuestra experiencia y habilidades, o en nuestras emociones; en cómo nos sentimos? Los estados de ánimo, siempre se han considerado como un gran impulsor de la creatividad pues siempre se ha pensado que un estado de ánimo adecuado incrementa la capacidad de producir ideas creativas y de influir en nuestra conducta. 
La principal característica entre las personas emprendedoras, con un alto nivel de creatividad y que logran generar cambios con sus ideas, es que tienen una motivación tan fuerte que les impulsa a pensar en el futuro y en cómo llegar a él lo más pronto posible; emocionalmente hablando, tienen una pasión que les quema por dentro y los obliga a actuar con un rumbo determinado.
¿Cómo se relaciona la creatividad con las emociones?
No se puede dudar que las emociones tienen un gran efecto sobre nuestra conducta, y especialmente sobre el proceso creativo; sentimientos como el amor filial, el amor de pareja, o el amor fraternal, nos llevan a actuar sin descanso en una dirección determinada; las emociones son el motor que nos impulsa a buscar nuevas ideas; todo tipo de emociones, inclusive el odio, pueden ser canalizadas y utilizadas para lograr todo aquello que deseamos.
Las emociones modifican nuestros estados de ánimo, hacen que nuestro cuerpo produzca dopamina y noradrenalina, hormonas que tienen una influencia directa sobre forma en que funciona nuestra mente; hacen que la información sea procesada con mayor velocidad y flexibilidad, incrementan el acceso a nuestra memoria de largo plazo, lo que nos lleva a tener mayor fluidez de ideas.
Así que si deseamos ser innovadores y creativos, utilicemos nuestras emociones.
Si deseamos que la creatividad se convierta en algo natural en nosotros, debemos proporcionarle a nuestra mente la mayor cantidad y variedad de conocimientos posibles
¡Despierta... libera tu potencial, trabaja en tu mente!